18 septiembre, 2014

Galette de higos y ciruelas claudias con centeno

El otoño dará comienzo oficialmente el próximo 23 de septiembre a las 4h 29m hora oficial peninsular. Ganazas. Aunque no me quejo, en Madrid hace más fresquete desde hace días, pero lo que me falta es una buena tormenta o un día entero de lluvia de verdad. Vaaale, me conformo con unas horas.

No sé si será impresión mía, quizá mi mente hace memoria selectiva y sólo recuerdo lo que más me interesa, pero juraría que hace años llovía mucho más en Murcia a lo largo del verano. Es decir, que siempre tocaba algún día de tormenta, esas maravillosas tormentas de verano que de repente parece que traen el Apocalipsis. Como seguía haciendo calor a los críos nos encantaba bañarnos en la piscina bajo la lluvia, o correr por el campo en bañador y jugar con los barrizales que se formaban en los bancales. Sí, normalmente al día siguiente teníamos un catarro interesante, pero era parte de la gracia.

Plum and fig galette

Llevaba tiempo queriendo hacer una galette, una tarta de esas de apariencia rústica en la que la masa se dobla sobre sí misma guardando un centro de frutas de temporada. Yo admiro la belleza de los pasteles preciosos y elegantes, incluso los que sobrepasan el límite de lo cuqui rozando lo empalagoso, pero en el fondo me gusta más la belleza que guardan las cosas rústicas. Y no, no creo que "rústico" sea un eufemismo de "feo e irregular" :P.

Tras tantear un poco la red al final volví a mi pequeña biblioteca para ver qué me ofrecía uno de los libros que más me gustan, Wholefood Baking de Jude Blereau. He usado una mezcla a ojo de ciruelas claudias e higos, que creo que combinan muy bien con el toque de centeno de la masa. Los higos me parecen suficientemente dulces para no añadir nada de azúcar a la fruta, pero que cada uno lo ajuste a su gusto.

Plum and fig galette

Galette de higos y ciruelas claudias con centeno
Receta adaptada de Wholefood Baking
Ingredientes para 1 galette mediana

- 50 g de mantequilla o equivalene (yo he usado I can't believe it's not butter)
- 35 g de azúcar caster o normal
- 80 g de puré de manzana
- 1/2 cucharadita de ecencia de vainilla
- 1 yema de huevo L
- 1 pizca de sal
- 50 g de harina de centeno
- 110 g de harina integral
- 1-3 cucharadas de agua muy fría
- ciruelas claudias e higos frescos, ligeramente maduros
- un poco de maizena u otro almidón
- almendra molida (opcional)

Colocar la mantequilla troceada con el azúcar en un cuenco y batir con una batidora de varillas. Añadir el puré de manzana y batir un poco más. Agregar la vainilla y la yema de huevo y seguir batiendo hasta que quede homogéneo.

Echar directamente encima la harina de centeno, la harina integral y la sal, y batir ligeramente hasta que queden como grumos. Agregar una cucharada de agua helada y mezclar hasta conseguir una masa homogénea maleable. Ajustar la cantidad de líquido si hiciera falta, pero no debe quedar muy pegajosa. Formar una bola, envolver en plástico film y dejar reposar en la nevera como mínimo 30 minutos.

Precalentar el horno a 200ºC y preparar una bandeja engrasándola o cubriéndola con papel sulfurizado. Sacar la masa y estirarla con un rodillo, dándole forma circular - más o menos -. Tiene que quedar finita, sin pasarnos, con un diámetro de unos 28-30 cm. Llevar a la nevera.

Plum and fig galette

Lavar bien la fruta y quitar los rabitos. Trocear las ciruelas y los higos al gusto, procurando que queden más o menos del mismo tamaño. Mezclarlos con una cucharadita de maizena y, si se desea, algo de azúcar moreno.

Sacar la masa y colocar la fruta en el centro, dejando libre unos 5-7 cm del borde. Se puede poner un poco de almendra molida en la masa antes de la fruta para evitar que se humedezca demasiado. Cerrar la galette doblando los bordes sobre sí mismos sobre la fruta. Si se forman pliegues de masa, cortarlos para facilitar el horneado. Volver a llevar a la nevera unos 5 minutos - más si hace calor -.

Pintar si se desea los bordes con huevo o con leche, como hice yo, y añadir un poquito de azúcar moreno. Hornear durante unos 10 minutos a 200ºC, bajar la temperatura a 175ºC y continuar horneando unos 35-40 minutos más.

Plum and fig galette

Plum and fig galette

La masa debería estar bien oscurita y la fruta burbujear ligeramente al haber liberado sus jugos. Se puede tomar un poco templada, a temperatura ambiente o también fresca si se guarda en la nevera. Creo que la masa me gusta más fresquita y la fruta calentita, así que no sé qué recomendar :P. Con una bola de helado de vainilla la degustación mejoraría notablemente.

12 septiembre, 2014

Entre ron y amigos desde la terraza del Casino [Zacapa Room y Recetags]

Ya hace una semana que estoy de vuelta en Madrid y la verdad es que estos primeros días han dado para mucho. Todavía no me he centrado del todo porque no he podido hacer la súper-limpieza-ordenación-extrema de final de verano que siempre hago en casa, y es que tenemos maletas y trastos dando vueltas esperando a ser llevados al trastero.

Una de las "sorpresas" que nos encontramos nada más volver fue al portero contándonos que habían entrado a robar en los trasteros del edificio. Y todo porque se ve que a algunos vecinos les supone un gran esfuerzo cerrar la puerta general con llave... aunque claro, la inmobiliaria también se lució instalando puertas de pacotilla que se doblan con una buena patada. Por suerte a nosotros no nos quitaron nada (con el desastre de trastero que tenemos, debieron ver que sólo eran eso: trastos), pero la puerta sigue medio rota. A ver si no se retrasan mucho y puedo ordenar de verdad.


Yo me muero de ganas de comenzar la temporada otoñal en la cocina, pero como el verano sigue resistiendo con sus últimos coletazos, os dejo con alguna imagen del evento al que pude asistir la misma noche de nuestro regreso a la capital.

Los amigos de Recetags organizaron una presentación de Zacapa Room con una pequeña cata-taller de rones de la mano de Zacapa, al parecer uno de los más prestigiosos del mundo. Digo "al parecer" porque mi dominio del tema es bastante nulo, así que me gustó la oportunidad de poder aprender un poco sobre esta bebida, cómo apreciar su calidad, cómo degustarlo y cómo preparar un cóctel aprovechando sus cualidades.

Rico-rico
Lo mejor del evento fue reencontrarme con blogueros conocidos y poner cara y voz a otros amigos virtuales con los que todavía no había coincidido. Mención especial al gran Iñaki de Jaleo en la Cocina que me hizo pasar un momento de vergüenza cuando me dijo con entusiasmo que seguía mi blog desde casi los inicios :).

Yo bebo alcohol en contadas ocasiones, y bebidas de alta graduación aún menos, pero el ron siempre me ha atraído de forma especial. Creo que tiene que ver con algo de nostalgia de infancia cuando me encantaba la temática pirata (viva el Monkey Island), y además me recuerda a la Navidad porque básicamente sólo uso ron para preparar el roscón de reyes.

En plena cata con Elena, Ingrid y Eva. Foto de Recetags

Ha sido interesante catar ron a pelo (matices de aroma y sabor interesantes; ardor de garganta impresionante) y también preparar un Old Fashioned a base de ron. Además, el entorno del evento no podía ser mejor: la terraza del Casino de Madrid, un edificio precioso que siempre me maravilla cuando tengo la oportunidad de asistir a algún acto en sus espacios.

A pesar del cansancio que tenía tras el viaje y la vuelta a casa, fue una buena manera de coronar el regreso a Madrid. Ahora me quedo esperando con ansia que el otoño se instale definitivamente entre nosotros... A ver si horneando recetas otoñales lo consigo invocar ;).

05 septiembre, 2014

hemc #63: Falsa pasta de calabacín con tomate [y los postres de una fiesta ochentera]

Zucchini 
pasta
 

Llegó septiembre y se me han quedado entradas pensadas para agosto en el tintero, pero espero ir sacándolas estos días y que no se pierdan en el limbo de los borradores.

El final de agosto ha estado movidito, sobre todo por los preparativos de la genialérrima fiesta de cumpleaños que celebró una de las primas de mi madre, con temática de los años 80. Fue una locura muy divertida para la que la mayoría nos disfrazamos y todo :). ¡Hay que ver qué década tan... curiosa fue la de 1980! Pero por encima de todo, muy divertida.

Brownies

Yo preparé tres recetas dulces para la ocasión, lo cual fue un poco paliza ya que me tiré toda la mañana en la cocina con el calorazo que hacía, pero mereció la pena. No hay nada mejor que cocinar con cariño para otras personas y ver que se lo comen con gusto; ¡no quedaron ni las migas! No podía complicarme mucho la vida ya que en el campo tengo los ingredientes y herramientas básicos para repostería, así que preparé una Victoria Sponge Cake (ya voy dominando su montaje y quedó mejor que la del año pasado), brownies de chocolate y una tarta de almendra con Streusel y naranja confitada que fui improvisando y al final fue casi lo que más gustó.

Almond Streusel cake

Victoria Sponge cake

hemc #63 - los ingredients de tu verano

Antes de que se me pase la fecha, vuelvo a participar en Hecho en mi Cocina con una receta para el evento número 63 organizado por Cristina de LeBonVivant: HEMC#63-los ingredientes de tu verano. Es un plato muy fácil y muy simple, pero que a mí me gusta mucho y a mi madre también le encantó: falsa pasta de calabacín con tomate.

Las berenejas no llegaron más allá de la primera quincena de agosto, pero todavía nos quedaban muchos tomates y empezaron a llegar calabacines. Estos dos maravillosos vegetales han sido los ingredientes escogidos para mi receta de verano. Qué bien saben cuando están de temporada.

Receta de falsa pasta de calabacín con tomate
Ingredientes para 2 personas

- 3 calabacines hermosos, firmes, no demasiado gruesos.
- 1 cebolleta pequeña o cebolla dulce
- 500 g de tomates de temporada
- 1/2 vaso de vino blanco
- hierbas aromáticas al gusto: tomillo, romero, orégano, albahaca...
- una pizca de azúcar
- aceite de oliva virgen extra
- sal y pimienta negra recién molida
- queso rallado (opcional)

Lavar bien las verduras. Cortar los extremos de los calabacines y, usando una mandolina o un pelador de verduras, ir sacando tiras finitas longitudinales, rodeando cada calabacín por sus diferentes caras. Al llegar al centro con las semillas, cambiar de calabacín. Guardar esos corazones que han sobrado para otra receta.

Calentar con un poco de aceite una artén o plancha grande y dorar las tiras de calabacín en varias tandas, hasta que se empiecen a ablandar y estén maleables. Retirar y reservar.

Pelar y trocear los tomates. Picar bien la cebolleta y ponerla a pochar con un poco de aceite. Agregar el tomate, regar con el vino y remover bien. Sazonar con el azúcar y las especias y dejar cocinar unos 15 minutos. Incorporar los calabacines, removiendo bien para que se impregnen en la salsa. Dar un golpe de pimienta negra y un poco más de hierbas antes de servir. Agregar queso si se desea.

Zucchini pasta

Por cierto, ya estoy en Madrid :).

27 agosto, 2014

Cake de melocotones con buttermilk y almendras

La semana pasada teníamos unos días estupendos sin mucho calor, pero ayer llegó una masa de aire africano y jo, qué harta estoy. No ha refrescado nada por la noche, a las 7 ya teníamos temperaturas muy altas, así que mejor me quedo hoy a cubierto y dejo el deporte para mañana -el año pasado ya tuve un susto saliendo en bici con un calor sofocante y no me apetece repetir la experiencia-.

Buttermilk peach cake

Ya tengo en marcha la cuenta atrás para volver a Madrid, con muchas ganas por un lado y con muy pocas otro. La segunda mitad de agosto está siendo agridulce, con malas noticias personales que os ahorraré para no aburriros, y algún que otro susto.

Si me seguís por twitter o instagram quizá ya os enterásteis de la pelea de mi gato con otro felino medio salvaje que casi le deja tuerto; el pobre al día siguiente tenía tan hinchada la cara que no lo podía ni abrir. Carrera hasta Murcia para acudir al único veterinario de urgencias que conocemos, y unos cuantos pinchazos y curas más tarde parece que el ojo no tiene daños graves y se va recuperando.

Playa de La Llana, Murcia

De todas formas, también hemos tenido alegrías en la familia estos días, ya que uno de mis primos lejanos -al que tengo muchísimo cariño- acaba de ser padre y al día siguiente nos enteramos de que otro de mis primos -este ya primo-primo- lo será también en febrero. Tenemos baby boom en la familia :). Además, una prima de mi madre a la que hacía años que no veía porque vive en Canarias está de visita, y el viernes su hermana -es decir, otra prima- celebrará su cumpleaños con una fiesta de temática de los años 80 que promete ser memorable. Así que espero disfrutar mucho lo que me queda, ya volveré a la realidad en septiembre.

Navajas a la plancha

Mi padre celebró su cumpleaños esta vez con una comida más íntima, con buen marisco fresco escogido por él y sin complicarnos la vida demasiado. Ese día no tuve tiempo de hacer una tarta en condiciones -cayó un par de jornadas más tarde- pero no podía dejarle sin postre, así que preparé este cake sencillito pero resultón que casi nos zampamos en una sentada.

Buttermilk peach cake


Receta de cake de melocotones con buttermilk y almendras
Ingredientes

- 2 huevos L
- 100 g de azúcar moreno
- 60 g de mantequilla derretida
- 350 ml de buttermilk
- 200 g de harina de repostería
- 100 g de harina integral
- 1 cucharada de levadura química
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 melocotón hermoso o 2 pequeños
- un par de higos (opcional, los puse porque me falta un poco de fruta para coronar el cake)
- almendra en cubitos


Precalentar el horno a 180ºC y engrasar un molde redondo poco profundo. 
Colocar los huevos con el azúcar moreno en un cuenco amplio y batir con batidora de varillas durante unos minutos, hasta que esté bien esponjoso. Añadir la mantequilla derretida y el buttermilk y batir un poco más.

Aparte, mezclar la harina de repostería con la harina integral, la levadura, el bicarbonato y la sal. Agregar a los ingredientes húmedos junto con la vainilla y mezclar todo bien sin batir demasiado, hasta no tener grumos.

Llenar el molde. Repartir el melocotón pelado y cortado en gajos. Añadir almendra al gusto y hornear durante unos 25 minutos, hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio. Dejar enfriar totalmente antes de servir.


Buttermilk peach cake


Espero que no os haya llegado este calor del Sáhara y estéis disfrutando de lo que queda de verano, con vacaciones o sin ellas. A los del norte, enviadnos un poquito de lluvia y fresco, anda ;).
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