04 julio, 2015

El mejor café con hielo - HEMC #68 - Agita, mezcla!

Me chifla el café. Desde pequeñita me peleaba con mi hermano por pillar las últimas gotitas que quedaban en el fondo de los vasos de mis padres, y me encantaba oler la cafetera recién hecha de mi madre cada mañana. No recuerdo cuándo empezaron a dejarme tomar café, pero sí que mi padre padre me lo hubiera permitido mucho antes. "En mi casa tomábamos café con la leche desde críos y no pasaba nada", pero mi querida madre no estaba muy convencida de sus argumentos.

Iced coffee

Claro que me gusta el café bueno y bien preparado. No hay cosa que me de más rabia que un mal café, y en nuestro país por desgracia abunda en locales de todo tipo, como si lo cobraran barato. Por suerte eso empieza a cambiar, al menos en Madrid cada vez hay más cultura de buen café. Porque a mí me gusta solo, sin azúcar, y ahí es cuando descubres si el hostelero usa natural o torrefacto, si está rancio, si la cafetera está sucia o si no respetan las temperaturas.

Sí, soy de las que prefieren el café caliente como el infierno y negro como el diablo, por eso lo paso mal en verano. Llevo varios días sin ganas de café por las mañanas, ¡yo! Malditas olas de calor. Pero mi café de media tarde no lo puedo perdonar, sobre todo porque por culpa de ese calor tengo la energía por los suelos a la hora de la siesta. ¿Y cómo tomar un café sin subir - más - la temperatura corporal? Café con hielo, claro :).

Iced coffee

Tengo buenos recuerdos del café con hielo. Cuando éramos niños y llegaba el calorcico a Murcia, pásabamos las tardes en el parque-plaza que había delante del cole, donde las madres se instalaban en la terraza de la cafetería que allí había. Algunas veces nos permitía tomar un helado - con predilección por el Drácula - mientras ella disfrutaba de su café con hielo.
Años más tarde me ayudó mucho en las tardes y noches de estudio universitario, aunque una vez me pasé cargando la cafetera y... bueno, digamos que me pasé más tiempo en el baño que con los libros, ejem.

HEMC #68- Agita, mezcla!

Y es que descubrí que el café con hielo también está rico, aunque sean dos cosas totalmente diferentes. Para que me guste de verdad, tiene que ser buen café, bien preparado y potente, y ha de servirse realmente frío. Este verano me he aficionado a una forma muy sencilla de prepararlo, que para mí es el mejor café con hielo casero, simple pero efectivo y delicioso.

Con esta receta participo en el HEMC #68 - Agita, mezcla! que organiza Cris de LeBonVivant.

Iced coffee

El mejor café con hielo
Ingredientes con cantidades según las raciones

- 1 cafetera preparada de café natural (puede ser descafeinado)
- azúcar o edulcorante al gusto (yo no le pongo)
- corteza de limón o una rama de canela para aromatizar (opcional)
- leche al gusto

Preparar una buena cafetera bien cargada de café de calidad, natural y lo más fresco posible. Endulzar al gusto. Si queremos darle un toque de aroma a limón o canela, añadirlo al café mientras se enfría y luego retirar.

Llenar una cubitera con el café ya enfriado y congelar hasta que se solidifique. Lo mejor es aprovechar y preparar una buena cantidad para tener de sobra en el congelador.

Cuando queramos disfrutar de nuestro café con hielo, echar unos cuantos cubitos en un vaso o copa - unos 4-6 está bien, dependiendo de nuestra tolerancia y del tamaño de los cubitos - y llenar con leche. Remover y dejar que los cubitos se vayan fundiendo poco a poco en la leche.

Iced coffee

¡Facilísimo! No más café con hielo aguado :-).
Me encantaría hacer un montón de cosas este fin de semana, pero tras el calorazo de la boda el sábado pasado, y viendo que tenemos otra maldita ola de calor encima, me temo que lo pasaré enclaustrada en casa.
01 julio, 2015

Galletas de almendra con harina de garbanzos y chips chocolate

Ayer emprendí una actividad de alto riesgo. Encendí el horno. Y lo tuve en marcha toda la mañana. En esta casa da igual el calor que haga, siempre hay pan en la despensa, y siempre que puedo es casero. Así que, como la última barra murió en acto de servicio, necesitaba hornear, y ya que me ponía pues preparé galletas y muffins. Eso sí, al terminar encendí el aire acondicionado para recuperar una temperatura habitable y corrí a la ducha. Las galletas no eran estas que os traigo hoy, de almendra con harina de garbanzos y chips de chocolate, pero os aseguro que también merecen arriesgar la integridad física encendiendo el horno.

Almond chocolate cookies

Revisando mi galería en Flickr me di cuenta de que estas delicias se habían quedado perdidas, las pobres, sin ver la luz. Con lo ricas que estaban. Así que de hoy no pasa, que no es mala manera empezar el mes de julio con un bocado dulce y energético para afrontar esta interminable ola de calor. Lo que peor llevo son las horas de sueño, me despierto muuuuy temprano acaloradísima y si quiero salir a correr, tengo que hacerlo bien pronto para evitar insolaciones. Menos mal que poquico a poco el sol se acuesta cada vez antes.

Estas pastas las horneé un día que tenía ganas de galletas, así que revisé la 'To Do List - Sección Galletas' y en ese momento me fascinaron las imágenes del post de Hortus Natural Cuisine. Son tan otoñales, tan campestres, tan hogareñas... Ahora me metería en esas fotos sin dudarlo - sale un gato, además -, pero mientras habrá que conformarse con evocar temperaturas más frescas a través de la cocina. Lo bueno de las galletas es que luego las puedes disfrutar con un vaso bien frío de leche, o de café con hielo, o cualquier otra cosa que no te abrase la garganta.

Almond chocolate cookies

Al final tuneé bastante la receta, probando a añadir harina de garbanzos para hacerlas más nutritivas y con un toque de chocolate negro. Salieron unas galletas crujientes, con un sabor ligeramente a notas tostadas que me encantó, y aguantaron muy bien varios días en una caja metálica. Se puede prescindir del chocolate o cambiarlo por frutos secos.

Galletas de almendra con harina de garbanzos y chips de chocolate
Receta adaptada de Hortus Natural Cuisine
Ingredientes para unas 30-40 galletas, dependiendo del tamaño


- 65 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 2 huevos L
- 190 g de azúcar moreno
- 1 cucharadita de esencia de vainilla o 1 sobre de azúcar vainillado
- 100 g de almendra molida
- 100 g de harina integral
- 50 g de harina de garbanzos
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de levadura química
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- chips de chocolate

Batir los huevos con el azúcar moreno. Añadir la mantequilla blanda, el azúcar vainillado o esencia de vainilla, y batir un poco más. Añadir la almendra, las harinas, la sal, la levadura y el bicarbonato, y mezclar hasta tener una masa más o menos homogénea. Agregar el chocolate y remover hasta distribuirlo bien. Tapar con film y dejar enfriar en la nevera una hora.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar un par de bandejas. Tomar porciones de masa, formar bolitas de unos 2.5 cm de diámeto y colocarlas algo separadas unas de otras. Aplastarlas ligeramente. Hornear durante unos 15-20 minutos, hasta que estén bien tostaditas. Esperar un poco fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.

Almond chocolate cookies
25 junio, 2015

Ensalada de canónigos y cerezas con yogur al pimentón {#ponunaensalada con Ventanas Verdes}

Pasado el solsticio de verano, las hogueras de San Juan - aunque aquí no hemos tenido ninguna celebración, otro año se me pasó hacer una coca -, y viendo ya las orejas a julio, se puede decir que estamos en pleno verano. Por fin llegamos al final de mes, y como suele ser nuestra costumbre en Ventanas Verdes, hoy último jueves de junio compartimos nuestras propuestas de recetas saludables y de temporada. ¿El tema? Como no podía ser de otro modo, ¡ensaladas! Un año más nos sumamos a #Ponunaensalada, el macro evento ensaladero que organiza Rosilet desde su delicioso blog.

Nut lettuce yogurt salad with cherries

Esta es mi segunda aportación al evento de este año, utilizado mis queridas cerezas que tanto me gusta incorporar a platos salados. Bueno, he tenido la suerte de usar unas picotas del Jerte impresionantes, que nos trae la buena señora Luisa de nuestro puesto de confianza del mercadillo de los domingos. Gordas y jugosas, me encanta trocearlas con las manos y recoger esos jugos suculentos que te dejan las manos como si fueras Hannibal Lecter.

Nut lettuce yogurt salad with cherries

La ensalada no es nada complicada, ya que he aprendido que en cuestión ensaladera menos es más y conviene no abusar de muchos ingredientes diferentes, pero tiene la peculiaridad de que se monta sobre una base de yogur al pimentón. Vi la receta en algún blog que usaba labneh como fondo, me encantó la idea y yo he usado un yogur griego natural escurrido, cremosísimo. Es ideal para días especialmente calurosos, añade un frescor estupendo al plato.

Nut lettuce yogurt salad with cherries

Con esta ensalada participo en la campaña #Ponunaensalada en tu verano 2015 que organiza Sugg-r and some Salt con la colaboración de Claudia & Julia, Lafiore, Señoríos de Relleu, Un huerto en mi balcón y Vive la Fruta {del huerto a tu casa u oficina}.

Receta de ensalada de canónigos y cerezas con yogur al pimentón
Ingredientes para 1 persona

- 1/4 taza de yogur griego natural, escurrido
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
- 1 pizca de pimentón picante (opcional)
- sal
- 1 buen manojo de canónigos muy frescos
- 1 buen puñado de cerezas o picotas
- 1 cucharada de almendras crudas laminadas o troceadas
- 1 cucharada de semillas de calabaza crudas
- 1 cucharadita de semillas de amapola
- hojas de albahaca fresca picadas
- pimienta negra
- zumo de lima
- aceite de oliva virgen extra

Escurrir muy bien el yogur y batir para dejarlo cremoso. Distribuir homogéneamente la base de un plato o fuente, donde vayamos a servir la ensalada, y agregar el pimentón con una pizca de sal. Lavar y secar las cerezas, partir por la mitad o en cuartos y desechar los huesos.

Añadir los canónigos al plato mezclados con la albahaca y repartir encima las cerezas. Tostar las semillas y las almendras en una sartén sin engrasar, hasta que suelten aroma, y echarlas a la ensalada cuando se hayan enfriado. Salpimentar y aliñar con zumo de lima y aceite de oliva al gusto.

Nut lettuce yogurt salad with cherries

La preciosa tormenta que cayó el martes en Madrid fue un regalo de la Madre Naturaleza hacia mí, para disculparse por la ola de calor que ya está llegando y que me hará sufrir y maldecir el próximo sábado, cuando me abrase en una boda ;).
18 junio, 2015

Ensalada de berenjena al zaatar con rúcula #ponunaensalada - Libertades y derechos

Pasado el temporal - típico de cada mes de junio, basta ya de repetir que es anormal o que es un invierno tardío, por favor - parece que ya enfilamos definitivamente hacia el verano, y como ya es tradición la blogosfera se llena de ensaladas. Nuestra querida Rosilet ha vuelto a hacer un llamamiento para compartir nuestras recetas de ensaladas de todo tipo, y encima esta vez viene con colaboradores y sorteo de regalos geniales. Yo espero colaborar con más de una receta, porque con el calor sólo me apetecen cosas frescas, y empiezo con una ensalada de berenjena al zaatar con rúcula. Nada complicado :).



La reflexión de hoy es más bien una puesta por escrito de ciertos pensamientos que me rondan últimamente al ver determinados comportamientos a mi alrededor. Tengo la impresión de que la gente, en general, ha perdido la perspectiva respecto a qué es vivir en libertad, con democracia y derechos, pero no hablo de temas políticos. Me refiero más bien a la conciencia ciudadana como individuo que forma parte de una sociedad civilizada. Creo que muchos estamos perdiendo la perspectiva de qué significa eso, somos egoístas y parece que todo el mundo gira alrededor de nuestro ombligo. ¿Maleducados, caraduras, o simplemente, palurdos?

Egglant zaatar salad with arugula

Esa gente que aparca el coche donde le da la gana ("oh, quiero ir al súper pero andar 15 minutos me cansa, iré en coche y lo dejaré subido a medio de la acera, bloqueando el paso de peatones y dificultando el paso al autobús, total, cuando me piten ya saldré... si es que lo oigo") o copiando a los demás aunque esté mal ("vaya, no hay sitio para aparcar, lo dejaré en esta zona marcada claramente como prohibido porque esos dos también lo han hecho"), o no recogen las necesidades de sus perros, o hablan a gritos dentro de un museo, o se cuelan en las colas, o van dejando basura por la calle sin importarles lo más mínimo... ESA gente.

Egglant zaatar salad with arugula

Individuos demasiado comodones que creen que pueden hacer lo que les de la gana, sin importarles que hay más gente viviendo a su alrededor con los mismos derechos. Hace poco tuvimos en casa un problemilla con una pareja nueva de vecinos, con gustos musicales... digamos que difíciles. Están en el piso de arriba y las primeras semanas ponían música a todo volumen todo el día, llegaban a vibrar las paredes y todo. Cuando el elfo le pidió a la muchacha que por favor bajara el volumen un poco, ella respondió que "estoy en mi casa y tengo derecho a escuchar lo que quiera". Ya. Claro. Y yo estoy en la mía y tengo derecho a estar tranquila y a poder trabajar o descansar sin ponerme de los nervios, ¿o no? En fin, menos mal que, por suerte, sigue habiendo gente amable, solidaria y educada. Ahora la receta ;)

Egglant zaatar salad with arugula

Ensalada de berenjena al zaatar con rúcula
Receta para #ponunaensalada en tu verano 2015
Ingredientes para 1 plato único o 2-4 raciones más pequeñas

- 1 berenjena mediana, carnosa, mejor sin semillas
- 1 bolsa pequeña de primeros brotes de rúcula
- 1-2 tomates pequeños, maduritos, que tengan mucho aroma
- 2 cucharaditas de mezcla de especias zaatar (tomillo, comino, hinojo, sumac, sésamo, ajedrea, mejorana, sal...)
- 1 cucharadita de semillas de sésamo negras ( blancas)
- vinagre balsámico o de Jerez al gusto
- 1 cucharadita de limón
- 1/2 cucharadita de salsa Worcestershire
- aceite de oliva virgen extra

Pelar ligeramente la berenjena y cortar en cubos pequeños. Yo nunca-nunca la dejo escurrir con sal, no sé si se supone que quita el amargor pero a mí me gusta tal cual. Se puede hacer, si se desea. Mezclar con el zumo de limón.

Calentar un poco de aceite en una buena sartén y saltear la berenjena a fuego fuerte. Añadir el vinagre y la salsa Worcestershire, dar unas vueltas y añadir 1 cucharadita de zaatar. Cocinar con alegría hasta que la berenjena esté tierna y dejar enfriar.

Para servir, colocar una cama frondosa de rúcula, a continuación el tomate en láminas finas y cubrir con la berenjena. Añadir el resto del zaatar, el sésamo negro y un chorrito de aceite de oliva. Servir a temperatura ambiente, inmediatamente, para que la rúcula no se reblandezca.

Es un plato sencillo pero sabroso, aunque reconozco que es una oda a los sabores amargos, que tanto me gustan - bien usados -. Una vinagreta más dulzona daría un buen contrapunto, también un toque de queso freso o simplemente un poco de miel. El tomate se puede eliminar y hacer la ensalada aún más básica, aunque a mí me gusta que suelten sus jugos al hundir el tenedor entre los ingredientes.

Y que no falte un buen pan al lado!

Con esta ensalada participo en la campaña #Ponunaensalada en tu verano 2015 que organiza Sugg-r and some Salt con la colaboración de Claudia & Julia, Lafiore, Señoríos de Relleu, Un huerto en mi balcón y Vive la Fruta {del huerto a tu casa u oficina}.
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