19 mayo, 2013

Galletitas crujientes sin huevo con avena

Sabéis que yo no me quejo del frío (más que nada porque ya tendré tiempo de quejarme del calor), y he disfrutado mucho las pasadas noches tapadita en el sofá con mi mantita, pero este tiempo inestable parece que me afecta a la cabeza. Me han dado cuatro migrañas fuertes en las dos últimas semanas, en circunstancias completamente distintas entre sí, así que no se me ocurre otro desencadenante posible. O igual sencillamente es algo aleatorio, quién sabe.

Lo que peor llevo no es el dolor, que también, o la sensibilidad extrema a luces y ruidos, es el maldito aura que me deja medio ciega durante más de media hora, y me sigo asustando mucho cuando me pasa. Menos mal que mi suegra me tranquiliza quitándole importancia y diciendo que es normal pasar rachas así, que me lo tome con calma, tranquilidad y paciencia.

Eggless crunchy cookies


Ayer fuimos a comer a un asador por la zona de Las Rozas porque uno de los niños de la familia celebraba su primera comunión. No éramos muchos, menos mal, ya que apenas conozco a nadie, y la comida no estuvo mal (¡pescado, bien!), aunque, como ya me esperaba, empezamos tardísimo a comer y la sobremesa se alargó bastante. Pero bueno, en este país estas cosas suelen suceder así, no hay manera humana de adaptarnos a comer un pelín antes (no digo que tengamos que sentarnos a las 12, pero las 16.30 para comer una merluza no es mi horario más deseado). Pero un día es un día, y además me lo pasé bastante bien, que es lo que importa :).

Eggless crunchy cookies


Este año la Semana Santa cayó tan pronto que no me dio tiempo a preparar galletas temáticas para regalar, como el año pasado. Pero estos moldes con expulsor de Silikomart me gustan tanto que, aprovechando la excusa de la primavera, los he rescatado para dar forma a unas galletitas que han resultado una delicia. Me gustan porque no son excesivamente dulces, la masa es muy fácil de manejar y resultan muy crujientes, con una textura muy agradable gracias a la presencia de la avena. Con el macro creo que se aprecia bien en las fotos ese acabado rústico, que tanto me gusta :).

Galletitas crujientes sin huevo con avena
Receta inspirada en King Arthur Flour
Para unas 30-40 galletas

- 170 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 55 gr de azúcar
- 60 gr de miel
- 1/4 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 180 gr de harina de repostería
- 100 gr de harina de copos de avena

Batir con una batidora de varillas la mantequilla con el azúcar, la miel y la sal, un par de minutos. Añadir el bicarbonato y la vainilla y batir un poco más. Triturar los copos de avena con una picadora o procesador de alimentos, hasta dejar la textura deseada. Mezclarlos con la harina y añadir ambos a la masa.

Trabajarla con una espátula o cuchara grande y terminar de amasar a mano, hasta conseguir una masa homogénea. Añadir un poco de colorante para darle un toque más vivo, si se desea. Dividir en dos, formar discos, envolverlos en film y dejar reposar en la nevera como mínimo una hora.


Eggless crunchy cookies

Precalentar el horno a 175ºC y preparar un par de bandejas. Trabajando una porción de masa cada vez, estirar sobre una superficie enharinada hasta conseguir un grosor de unos 5-6 mm. Recortar las galletas con los cortadores, marcando bien los dibujos si usamos moldes con expulsor. Distribuirlas por las bandejas.

Hornear una bandeja cada vez a media altura, durante unos 8-10 minutso, hasta que se empiecen a dorar. Esperar un par de minutos fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla. Guardar en un recipiente hermético.

14 mayo, 2013

Galletas de avena con cerezas y almendra

Lo prometido es deuda, aquí están las galletas que se llevaron mis padres :).

Justo esta mañana me comentaba mi madre que ya casi no les quedaba ninguna, y eso que las estaban racionando, porque "desgraciadamente" a mi hermano le han gustado demasiado :P. Qué ilusión hace saber que aquello que cocinas con cariño para personas especiales ha cumplido su objetivo de alegrar los estómagos ^_^. Es mil veces mejor cocinar para los demás, cuando son agradecidos, claro.

¡Se hizo de noche a las 16.00 de la tarde!

Hoy estamos teniendo un día muy raro en Madrid, primaveral a tope, es decir, muuuy inestable. Amaneció tranquilo, algo nublado, pero se fue cubriendo más y más hasta que a primera hora de la tarde han empezado a sonar truenos. Así que me he levantado corriendo a abrir la ventana, y cuando me ha golpeado ese viento fresco lleno de olor a tormenta... me encanta. Me he quedado un buen rato mirando los relámpagos y luego la lluvia, breve, pero intensa :).

Ahora mismo tengo un pan en el horno, no podía haber elegido mejor tarde para darle trabajo a mi masa madre. Olor a lluvia + olor a pan horneándose = paraíso.

Oatmeal cherry cookies with almonds

Mañana es San Isidro, que yo siempre recordaré por ser fiestas en Yecla, Murcia, ya que tengo amigas de allí, pero ahora me toca vivir el espíritu madrileño de su patrón. Bueno, en realidad no demasiado, y es que mi familia política no es muy folclórica. Además, justo es el día en que nacieron los gemelos, así que tenemos mañana una pequeña fiesta de cumple. Llevaré un bizcocho sencillito, que es el favorito de los peques. La verdad es que no viene mal recordar que un simple pero buen bizcocho puede ser un dulce bocado fantástico y perfectamente válido como cualquier otro; no todo tienen que ser tartas complicadas con florituras.

Estas galletas se elaboran con el método "slice and bake", rebanar y hornear. Es decir, se elabora la masa, se hacen cilindros que van a la nevera, se filetean las galletas y al horno :). Es una forma sencilla y práctica para conseguir que queden más o menos del mismo tamaño y forma. Llevan copos de avena y almendras en la masa, lo que aporta un toque crujiente genial, y cerezas deshidratadas picaditas, que dan un puntito ácido-pero-dulce delicioso.

Oatmeal cherry cookies with almonds

Galletas de avena con cerezas y almendra
Receta adaptada de GoodFood 101 Cupcakes and small bakes
Para unas 30 galletas

- 175 gr de harina
- 1/2 cucharadita de levadura química (impulsor)
- 1 pizca de sal
- 1 cucharadita de canela molida
- 85 gr de copos de avena
- 170 gr de azúcar fino (tipo caster, no es imprescindible)
- 140 gr de mantequilla fría sin sal
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla
- 85 gr de cerezas secas, picadas
- 60 gr de almendra cruda fileteada
- 1 huevo L

Mezclar en un cuenco amplio la harina con la levadura química, los copos de avena, la sal, la canela molida y el azúcar. Añadir la mantequilla fría cortada en cubos pequeños, y empezar a trabajar todo hasta incorporarla bien. Personalmente me gusta mucho hacer este paso a mano, con las manos bien limpias, o usando unos guantes de vinilo. La textura que va adquiriendo cuando apretujas la mantequilla con los ingredientes secos me resulta relajante :).

Añadir las cerezas, groseramente picadas, y la almendra laminada, mezclando bien. Incorporar por último el huevo ligeramente batido y trabajar la masa hasta que quede homogénea. Tiene que ser pegajosa, pero tampoco en exceso. Enharinar una superficie limpia, dividir en dos la masa y formar dos cilindros. Envolver cada uno en film y guardar en la nevera un par de horas.

Precalentar el horno a 180ºC y preparar unas bandejas. Sacar uno de los cilindros de la nevera, desenvolver y cortar con un buen cuchillo las galletas con el grosor deseado, entre 1 y 2 cms. Distribuirlas por las bandejas y hornear entre 10 y 15 minutos, dependiendo del tamaño, hasta que se hayan dorado bien. Esperar un par de minutos fuera del horno y dejar enfriar completamente sobre una rejilla. Repetir con el otro cilindro de masa.

Oatmeal cherry cookies with almonds

11 mayo, 2013

La fructífera visita de mis padres. Cositas varias y ricas

Breve pero intensa, sobre todo para mi padre, ha sido la visita de mis progenitores. Ha sido cosa de las circunstancias: mi padre tenía dos reuniones por trabajo, una en Madrid y otra en Aranjuez, así que mi madre se sumó al viaje y aprovecharon para hacer noche en la bonita localidad famosa por sus fresas, su palacio y sus jardines. A mi padre le pude ver poco, apenas llegaron a casa a las 10 de la mañana y ya tenía que salir corriendo hacia el metro, pero mi madre y yo pasamos muy buen día. Algo cansado, eso sí.

Roscos de naranja


Yo tenía una invitación para probar el nuevo menú de un restaurante que está en el estadio Santiago Bernabeu, así que aproveché para llevar a mi madre de acompañante-catadora, y que experimentara lo chulo que es comer con unas vistas estupendas del campo de fútbol. Y eso que yo no soy muy amiga del Real Madrid y mi madre es muy culé, pero la comida fue genial :).



Como mi madre quería simplemente pasear y ver tiendas, decidí ir en metro hasta la Puerta de Alcalá y subir tooooooooooooda la calle de Serrano hasta la altura del estadio. No he mirado cuántos kilómetros son, pero ya os aseguro que no es una calle cortita. Y con cuestas por en medio :P. Pero es un paseo interesante, desde luego, sobre todo cuando atraviesas la zona de embajadas y casonas de ricachones varios. Ya por la tarde quedamos con mi padre en el Museo Thyssen para la exposición de Hiperrealismo, que me ha vuelto a encantar, y que volveré a repetir, esta vez con mi familia política :).


He aprendido que otra de las cosas buenas que tiene vivir lejos de la casa paterna es lo que rodea a las visitas mutuas. Obviamente es genial reencontrarte con la familia y los amigos, y se valoran mucho más los minutos que se pasa con ellos, pero es que además suele haber intercambio de regalitos, al menos en mi caso. Ya sea yo la que vaya de viaje a Murcia, o esperando visita en Madrid, no puedo evitar hornear algo. Especialmente galletas :).

Así que hicimos intercambio de presentes, y es que mis padres vinieron cargados con varias bolsas. Mirad qué fantástica cosecha:

Oranges, lemons and squash


Limones, naranjas de zumo y naranjas de mesa, cogidas por mi madre del huerto de mi tío. Ya son los últimos cítricos pero os aseguro que esas naranjas son una absoluta delicia, no las he probado mejores este invierno. Y más calabazas, todavía de la cosecha de verano; hay que ver lo bien que aguantan! Espero que me duren hasta la próxima recolección :).

Además, cayeron otras cositas:

Cute flower made with chocolates

Un detallito muy tonto pero de los que me encantan (y mi madre me conoce bien); es una macetita decorada con una "flor" con mariquitas... y casi todo son chocolatinas ^_^. Claro que jamás la destrozaré para comérmelas, no podría :P.

Roscos de naranja


Roscos del panadero del campo! A vosotros no os dirán nada, pero desde que soy pequeña el panadero, que va a las casas en su furgoneta ciertos días de la semana, siempre ha tenido los mismos dulces. Hace unos años tomó el relevo un chico joven que ha conseguido clavar las recetas de su maestro, y casi me saltan las lágrimas cuando vuelvo a encontrarme con sus tortas de naranja o sus roscos. Qué poco me van a durar...

Honig

Un bonito tarro de miel artesana, regalo de la tía de mi madre (y famosa por su receta de bizcocho). Está riquísima untada en pan y combinada con un queso cremoso. Y también vino un bote de tomate en conserva casero, otro superviviente del verano pasado :).

Ellos se llevaron una gran bolsa de galletas y un tarro de mermelada de fresa, pero creo que yo he salido ganando en este intercambio :D. A ver si cuelgo pronto la receta!

Swiss chocolate


Además no he podido evitar sacar unas fotos del fantástico chocolate que me llegó por correo el día anterior a la visita. No sé si algunos recordaréis aquel post de 2011 (¡cómo vuela el tiempo!) en el que enseñaba la tableta de chocolate suizo a la carta que había ganado en un sorteo. Pues ya entonces me registré en la web de mySwissChocolate, que ha estado creciendo y mejorando desde entonces, y resulta que hace poco tenían una oferta de un día en la que no cobraban gastos de envío. Así que me lancé a hacer un pedido, obviamente :P.

Swiss chocolate


Chocolate negro de gran calidad, pepitas de calabaza (me pirran con chocolate), flor de sal y frambuesas desecadas ecológicas; delicioso. Esta web es un peligro, hay demasiadas opciones para hacerte tu propio chocolate; lo malo es que los gastos de envío suelen duplicar el precio de la tableta, por eso hay que aprovechar ofertillas como esta ;).

Swiss chocolate


¡Pasad un buen fin de semana!

08 mayo, 2013

Hinojo braseado con salsa de tomate y azafrán

Ayer fue un día de sustos.
Primero me llama el elfo al poco rato de salir hacia sus prácticas: el coche no arranca. Prisas.
Más tarde, regresaba yo de correr un rato cuando me llamó mi madre por teléfono muy nerviosa. Tengo desde hace meses concertada una cita con mi ginecólogo en Murcia, y pensábamos que era en junio, pero, horror, resulta que era el día 16 de mayo. Peor imposible. Estrés. Agobio.
Bueno, calma, a ver si fuera posible cambiar la cita...
A media tarde salí a saca dinero a un cajero cercano a casa. "Indique el importe deseado". "400€". "Retire su tarjeta. Muchas gracias". Ejem... sólo me has dado 80€, ¡maldita máquina inútil!

En fin... Por suerte, hoy los sustos han quedado atrás. El coche sólo tenía un problemilla de batería, mi madre consiguí cambiar la cita para dentro de un mes, y parece que me devolverán el dinero que me falta en los próximos días. Son tonterías pero yo llevo muy mal los imprevistos de este tipo; soy una persona muy de rutinas y planes fijos y me agobio enseguida cuando de repente las cosas se tuercen.

Fennel with safron tomato 
sauce


Mañana vienen mis progenitores en una visita exprés, aprovechando un viaje de trabajo de mi padre. Pasaré el día con mi madre, comeré con ella y por la tarde iremos todos a dar una vuelta por el centro y a visitar la exposición de Hiperrealismo del Thyssen (que ya he visto y que volveré a ver, es genial). Y cuando tengo visita tengo mi rutina: limpiar muy a fondo la casa y hornear galletas para regalar :-).

Mientras tanto, os dejo con una receta muy sencilla pero que me ha encantado, y es que me encaaaanta el hinojo. Espero que poco a poco se vaya imponiendo más su consumo en España, porque todavía es complicadillo de encontrar en mercados y tiendas habituales. Crudo me chifla sobre todo en verano, es fresco, crujiente y refrescante, pero cocinado tampoco está nada mal. En esta ocasión, se guisa en una salsita de tomate con azafrán fantástica, muy aromática y muy reconfortante.


Hinojo braseado con salsa de tomate y azafrán
Receta ligeramente modificada de A Sweet Spoonful
Para 2 raciones

- 1 bulbo de hinojo grande
- 1 cebolleta pequeña
- 1 pizca de hebras de azafrán
- 1 cucharadita de tomillo
- 1/2 cucharadita de semillas de comino
- 1/2 cucharadita de anís en grano
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1 chorrito de vino tinto
- 2 cucharaditas de tomate concentrado
- caldo o agua necesaria
- aceite de oliva
- sal y pimienta negra

Lavar bien el bulbo de hinojo. Separar los tallos y las hojas, reservándolos. Si la base es demasiado gruesa o dura, cortarla con cuidado. Trocear el hinojo en piezas largas, como si fueran gajos. Picar la cebolleta y pocharla con un poco de aceite. Añadir todas las especias, desmenuzando el azafrán, y cocinar todo unos minutos a fuego suave hasta que se liberen los aromas y se tiña todo de amarillo.

Incorporar el hinojo, subir el fuego y dejar que se dore un poco por ambos lados. Incorporar el tomate concentrado y cubrir con agua, removiendo todo bien. Salpimentar ligeramente y tapar. Dejar cocinar a fuego lento unos 20-30 minutos. Vigilar la cantidad de líquido de vez en cuando, añadiendo un poco más de agua o caldo si fuera necesario. En caso contrario, si estuviera muy líquido, dejar reducir destapado unos minutos más.

Servir con las hojas de hinojo reservadas picadas, un poco más de pimienta negra recién molida y tomillo extra al gusto. La salsita acompaña de maravilla a algún grano, arroz integral, cuscús o quinoa.

Fennel with safron tomato sauce